Bienvenidos a este espacio de divulgación sobre temas relacionados con la psicología. Periódicamente, iré compartiendo contenido que pueda ser útil en la vida cotidiana y que tenga un impacto positivo en quienes lean este blog.
Aunque la idea principal es compartir teoría, me gustaría que esta primera entrada tuviera un toque más personal. Tengo muchas ganas de explicar por qué este proyecto lleva este nombre.
Para mí, "todo tiene un sentido" no es solo una frase bonita; es una creencia que se ha convertido en una filosofía de vida y que impacta de manera transversal en mi forma de ser y estar.
Esta convicción se fue forjando alrededor de tres ejes fundamentales:
1. Sentido como significado: ¿Cuál es el propósito de vivir?
Antes de ser psicóloga tuve otra profesión. Aunque no me desagradaba, a medida que pasaba el tiempo me suponía más esfuerzo desempeñar mi labor diaria. Fui perdiendo la alegría hasta entrar en un periodo de mucha ansiedad, apatía y actuación en "piloto automático". Me parecía que mi vida, en general, no tenía sentido.
Comencé a plantearme preguntas existenciales: ¿Qué hago aquí? ¿Tiene mi vida algún impacto positivo en el mundo? ¿Para qué nacemos? ¿Merece la pena estar en un mundo donde hay tanto sufrimiento? Tras meses de introspección, de búsqueda de respuestas, de "deconstruirme" y de enfrentar mis miedos —particularmente el miedo a la muerte—, comprendí algo: aunque quizás a nivel global no exista un manual que explique por qué estamos aquí, sí creo que existe un significado a nivel individual que cada uno debe encontrar. “Quiero convertirme en alguien que promueva el bienestar individual y social” . Cuando hallé ese significado en mi vida, todo cambió. Vi la luz y me dirigí hacia ella.
2. Sentido como sensación: La sabiduría de habitar el cuerpo
Al trabajar como psicóloga, comprendí que atender solo a los pensamientos era insuficiente. No somos solo ideas; sobre todo somos sensaciones. El cuerpo posee una sabiduría propia que a menudo silenciamos en favor de la razón, pero en la escucha corporal está la clave de la sanación.
Un nudo en la garganta o una presión en el pecho son señales que nos indican que algo está sucediendo. Si no aprendemos a interpretar el lenguaje de nuestro cuerpo, cualquier cambio psicológico será superficial y temporal.
3. Sentido como orientación: Por qué los cambios necesitan un norte
Finalmente, el sentido también es movimiento con dirección. Para conseguir cambios reales y sostenibles necesitamos un plan que nos oriente; de lo contrario, damos vueltas en círculos sin avanzar.
Tener una orientación clara nos permite alinear nuestras decisiones diarias con un propósito mayor. Y aunque las decisiones que tomemos no siempre generen bienestar a corto plazo, cuando el malestar tiene sentido, se vive de una manera completamente diferente.
Este proyecto no podía tener otro nombre
Cuando decidí abrir mi clínica privada, sabía que este espacio no podía llamarse de otra forma. Todo tiene un sentido me define a mí y a mi manera de trabajar. Si buscas una psicología que integre mente, cuerpo y acción, aquí me tienes.
Gracias por leerme.